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Mallo, Ernesto

Manuscrito

Obras relacionadas

(por año de edición original)

TÍTULOGÉNERO

Nacido en La Plata, provincia de Buenos Aires, en 1948, se inició en la literatura como dramaturgo y guionista y desde 2004 se dedica a escribir novelas.

A los once años se trasladó con su familia a Buenos Aires y cursó estudios en la Escuela Argentina Modelo, una institución privada a la que asistían muchos miembros de las clases acomodadas y que se caracterizaba por un ideario de nacionalismo católico, lo que le ocasionó problemas de adaptación y obligó a su familia a matricularlo en el Instituto Lange Ley cuyos alumnos eran mayoritariamente judíos. También estudió en el Saint Georges Collage, en Quilmas, una institución inglesa protestante con una rígida disciplina y reglas muy estrictas.

Finalmente abandonó los estudios de secundaria cuando le faltaban pocos meses para finalizarlos.

Comenzó escribiendo poesía, fuertemente inspirado por los españoles de la guerra civil, Federico García Lorca, Miguel Hernández y Rafael Alberti y por el norteamericano Walt Whitman.

Tras unos años de vida siguiendo el modelo de los hippies junto a su primera mujer, el nacimiento de su primera hija le hace replantearse su modelo de vida y se traslada a Mar del Plata donde trabaja en una tintorería industrial, actúa en el Teatro de Arte de Mar de Plata y milita en las Fuerzas Armadas revolucionarias que e oponían a la dictadura militar.
Con el advenimiento de la democracia Mallo funda el Grupo de Teatro Liberación (GTL) con el que monta espectáculos callejeros que tenían el objetivo de llegar a las clases marginadas y también montan obras en apoyo a las campañas sanitarias y de vacunación dirigidas igualmente a la población marginal.
En 1974 se inició en la ciudad de Mar del Plata una verdadera cacería de los militantes de izquierda, en la que Mallo fue herido en una pierna tras un enfrentamiento. De su grupo de teatro sólo sobrevivieron Mallo y otro compañero.
Ernesto Mallo pasó a la clandestinidad y gracias a un trabajo en un estudio jurídico, en el que desconocían su filiación izquierdista, consigue documentación que permitió a muchos compañeros de militancia salir del país.

Tras el golpe que encarama al General Jorge Rafael Videla al frente de la Junta Militar, Mallo retoma sus actividades teatrales e ingresa al Estudio de Teatro que dirige Alejandra Boero en calidad de alumno y en poco tiempo es incorporado al staff de profesores. Participó como actor en diversas puestas, en teatros independientes y posteriormente volcó sus esfuerzos hacia la dramaturgia y la dirección. Con el advenimiento de la democracia a Argentina, de la mano del radical Raúl Ricardo Alfonsín, Mallo se dedicó a trabajar en el teatro de investigación y experimentación. Posteriormente su interés por el Diseño Gráfico asistido por ordenador le llevó a trabajar como diseñador gráfico a dirigir “La Voz del Bajo”, una revista mensual de arte y cultura que tuvo gran repercusión en el medio artístico y cultural de Buenos Aires.
En 1999 viajó por primera vez a Europa, a su regreso a Buenos Aires, sobreviene la crisis del gobierno de Fernando de la Rúa y la consecuente debacle económica conocida como “el corralito” que dejó a Mallo, como a muchos otros ciudadanos sin trabajo y al borde de la pobreza.
Separado de su última esposa, sin dinero ni trabajo y teniendo que afrontar la enfermedad de su hija y un juicio criminal por falta del pago de los alimentos de sus dos hijos menores, Mallo estuvo al borde del suicidio.
Con mucho tiempo libre dada su escasa actividad, resuelve ponerse a escribir un guión cinematográfico, lo termina en sesenta días y lo titula “La Aguja en el Pajar”, pero viendo la imposibilidad de filmarlo debido a la crisis económica, que también afectó a la industria cinematográfica, Ernesto Mallo decidió transformarlo en una novela que presenta al Premio Clarín-Alfaguara de Novela -2004, y en el que queda como finalista. “La Aguja en el pajar” gana al año siguiente el premio “Memorial Silverio Cañada”, que se otorga a la mejor primera novela policial escrita en castellano durante la Semana Negra de Gijón. Posteriormente, publica su segunda novela “Delincuente Argentino”.