Leon, Donna

Escritora de novela policíaca, nació en New Jersey el 28 de septiembre de 1942. El apellido de la escritora denuncia, en parte, su origen: su abuelo paterno era español. Sin embargo, ella no habla español, aunque sí italiano, que estudió desde muy joven. En 1965 estudió en Perugia y Siena. Continuó en el extranjero y trabajó como guía turística en Roma, como redactora de textos publicitarios en Londres y como profesora de inglés en distintas escuelas norteamericanas en Europa y en Asia (Irán, China y Arabia Saudita).
Donna Leon era hasta hace poco profesora de literatura inglesa y norteamericana en la extensión que la universidad de Maryland tiene en la base de las fuerzas aéreas de Estados Unidos en las cercanías de Venecia, pero dejó la docencia para dedicarse a sus dos grandes pasiones: la literatura y la ópera.
Amante de Henry James, Jane Austen, Dickens, Shakespeare y de la novela negra -ha sido durante muchos años crítica literaria y conoce muy bien sus intestinos-, estrenó el año pasado en Innsbruck una ópera con libreto suyo, Donna Galiana, y en estos momentos está coordinando otras dos óperas junto a un amigo director.
Protagonizadas por el comisario veneciano Guido Brunetti, personaje central de toda su obra y que Donna Leon creó a principios de los 90, ha publicado las novelas Muerte en La Fenice (1992) que obtuvo el prestigioso Premio Suntory a la mejor novela de intriga, Muerte en un país extraño (1993), Vestido para la muerte (1994), Muerte y juicio (1995), Acqua alta (1996), Mientras dormían (1997) Nobleza obliga (1998) y El peor remedio (1999).
Sus libros están traducidos a veintitrés idiomas, incluido el chino, convirtiéndola de una autora de culto en países como Inglaterra, Francia, España y, sobre todo, Alemania, donde sus libros han alcanzado unas ventas de más de 200.000 ejemplares. A pesar del éxito que tiene su Brunetti en toda Europa, en Venecia es casi una desconocida. No quiere que sus obras se traduzcan al italiano, «prefiero que en el barrio me llamen de tú, no de usted. La fama no es buena», concluye.
En las novelas de Leon, la ciudad de Venecia es casi otro personaje por derecho propio, con su aparente placidez de Sereníssima República, bajo la que late la añoranza por la ciudad de otros tiempos. Donna Leon nos pasea por Venecia como James Ellroy por Los Ángeles o Manuel Vázquez Montalbán por Barcelona: con un ojo acostumbrado a detectar lo que pasa al otro lado del espejo.» Le Figaro Magazine.
Dice Leon que una de las razones que la impulsan a seguir escribiendo las aventuras de Brunetti es que le dan dinero suficiente como para viajar por el mundo para escuchar ópera y que le divierte enormemente hacerlo, deleite que transmite a miles de lectores en todo el mundo.
En España sus obras se han publicado en castellano en la editorial Seix-Barral, y en catalán en la editorial Edicions 62
Sus libros, traducidos a veintitrés idiomas, incluido el chino, son un fenómeno de crítica y ventas en toda Europa y Estados Unidos. Desde 1981 reside en Venecia.