No hay nada más triste que entrar en una casa y no ver libros

Fecha: 
27/09/2013

La escritora escocesa Val McDermid, una de las autoras más vendidas de novela negra en el mundo anglosajón, ha mantenido hoy en Segovia (España) que "no hay nada más triste que entrar en una casa y no ver libros en las estanterías", una señal de que quien vive allí no lee.

Por eso, en una entrevista con Efe, hace hincapié en que hay que desmitificar el oficio de escritor, con el fin de animar a los jóvenes a que lean e, incluso, se hagan escritores, porque, a su juicio, "no está la batalla perdida con ellos" frente a internet.

Con obra traducida a más de treinta idiomas, tras una conversación con la escritora Tiffany Murray, ante decenas de adolescentes, dentro del Hay Festival de Segovia, McDermid confiesa que está interesada en que los muchachos entiendan el proceso de escritura.

A su juicio, "a menudo, la gente tiene ambiciones para convertirse en escritor, pero no sabe llevarlas a cabo, y hay que darles las herramientas. Es un proceso de ayudar a desmitificar el proceso de escritura".

De ahí que no crea que sea "una batalla perdida" que los jóvenes puedan abandonar la lectura de libros, a pesar de que pasen mucho tiempo detrás de la pantalla del ordenador o del teléfono inteligente.

Según la autora de "El alambre en las venas", que acaba de lanzarse en España, "Un eco lejano" y, su último trabajo, "La retribución", siempre ha habido gente que "no lee y otra que sí lo hace, es una cuestión de actitud".

Incluso habla en primera persona cuando cita el ejemplo de su hijo de 13 años que, según afirma, "es un gran lector, algunos de sus amigos leen y otros no, es algo que siempre se ha dado, no es de ahora. Hay gente que ha apostado por la lectura y gente que no".

Para profundizar aún más en su teoría de que no se pierde afición por la lectura añade que ella acaba de terminar un libro de 900 páginas "y estoy deseando de comenzar otro".

Además no cree que internet perjudique, argumentando que "siempre ha habido quien se ha opuesto al progreso, incluso cuando salieron los primeros libros impresos, alguno diría que se iba a matar la narración oral, sentándose alrededor de una hoguera. No hay que hacer mucho caso".

Quien ha sido galardonada con el premio Cartier Diamond Dagger, cuya obra "El alambre en las venas" ha sido adaptada a la televisión en el Reino Unido bajo el nombre de "Wire in the Blood", afirma que "hay muchas maneras de aproximarse a los lectores, no sólo con la novela negra".

Una de ellas es la televisión, incluso es un medio que ha servido a algunos escritores como chaleco salvavidas porque les ha dado trabajo a la hora de elaborar guiones.

Pero le resulta curioso, dice, que con una serie de género policíaco, como "The Killing", se haya producido el fenómeno contrario, y que los productores piden a los escritores que escriban libros a partir de los guiones.

McDermid, que comenzó a trabajar como periodista y también como autora teatral, antes de su éxito como escritora, confiesa que ella no sabría escribir para televisión o cine y matiza: "Lo mío tiene que ver más directamente con la palabra, de hacer guiones podrían ser para radio".

Y vuelve a la carga sobre la irrupción de las tecnologías digitales para subrayar que "están ayudando a que el cine sea más democrático, que se pueda hacer con mucho menos dinero, no hay que ir a un estudio de Hollywood ni millones de libras para levantar un proyecto".

Dotada de un gran sentido del humor, esta experta en libros de suspense con tramas psicológicamente ingeniosas no vincula el periodismo con la facilidad para escribir novela negra, aunque haya periodistas que escriban, por lo que pueda suponer de aproximación a hechos reales.

Según McDermid, "hay periodistas que creen que escribir novela negra es fácil y cualquiera lo puede hacer, muchos escriben muy malas novelas, otros fabulosas, pero como cualquier otro colectivo, escribir novela negra no tiene que ver con el periodismo, exige unas habilidades diferentes".

Entrevista a: 
Entrevistador: 
Por Aurelio Martín