Mandrake

Profesión: 
Abogado criminalista

Mandrake, abogado criminalista, mujeriego y con pretensiones de detective.
Mandrake nació en 1967 como narrador en un cuento del libro Lucía McCartney. Luego fue el protagonista de dos novelas, El gran arte (1983) y De este mundo prostituto y vano sólo quise un cigarro entre mi mano (1997). HBO Latinoamérica hizo una miniserie sobre Mandrake, dirigida por un hijo de Fonseca, que es mejor olvidar ¡Ay los hijos!). ¿Qué sabíamos de Mandrake por esos libros? Que es culto pero lo disimula con un bajo perfil, que le gustan demasiado las mujeres pero es soltero irredimible. Sí, un libertino que escandalizaría a los castos detectives ingleses. Y para más, hedonista: le gusta el tabaco, la comida y los vinos portugueses. El deseo, el placer y el instinto de muerte mueven a los seres humanos y él no pretende mirar el espectáculo del mundo desde un lejano balcón. Inmerso en las pasiones juzga a sus semejantes y se juzga a sí mismo con cierto cinismo no exento de condescendencia. Mandrake, como bien lo dice Bernardo Esquinca, es un singular “filósofo noir” que entiende que el mundo debe ser interpretado a través de los bajos fondos y las situaciones límite.

Museo del Oro

Su visión de mundo es clara y sólida y sería necio esperar que la cambie. Pero eso no impide que nos sorprenda con nuevas y agudas reflexiones: “La visión de una mujer bonita es siempre una especie de epifanía, la aparición de una divinidad, y el sentimiento que nos domina, si no estuviera presidido por Eros, se asemejaría al que nos despierta la música. No me avergüenzo de mi libido, es la energía fisiológica y síquica asociada a toda actividad humana constructiva; se opone a Tánatos, el instinto de muerte, fuente de todos los impulsos destructivos”. José Lezama Lima pedía que escapáramos al instante en el que alcanzamos nuestra definición mejor. Quien logra definirse por completo carece de aliciente para vivir: ya es, no necesita buscarse ni desear. Mandrake, una suerte de Sísifo moderno, repite para nosotros y para sí mismo la eterna ceremonia del deseo insatisfecho.
personajes divertidos y entrañables que desfilan por el bufete del abogado criminalista. Su socio Weksler, el judío triste, leal y trabajador; Raúl, el viejo zorro y cínico jefe de homicidios; doña Neide Gonzaga

Comentarios

El nacimiento literario de Mandrake es en el cuento "El caso de F.A." del libro Lucía McCartney, publicado en 1967. Por lo demás, excelente biblioteca.

Muchísimas gracias por tu aporte. Ya lo hemos corregido. Lo dicho, gracias.